19 de mayo de 2014

Be mine... capítulo 5

DISCLAIMER: Los personajes no me pertenecen. Ellos son miembros de dos grupos de música KPOP; SHINee EXO , ambos bajo el sello de la compañía SM.



Be Mine... Just MINE
.
.
Demandante
.
.


Veloz y audazmente, el menor se acomodó a horcajadas de su hyung al mismo tiempo en que su lengua lamía aquellos tan besables labios para, luego, y enseguida, ir bajando por su terso mentón hasta poder finalmente darse un festín con su cuello. Escuchando aquellos mágicos gemidos que resultaban ser para él el mejor de los alicientes y, porque no, el mejor estímulo a su ego también. Disfrutándolos. Atesorándolos.

Necesitándolos tanto y como el escaso aire que lograba colarse a sus sobre esforzados pulmones. Sobre todo entonces...

Porque él también sentía nervios.

Él también se sentía algo inseguro.

Él también tenía un poco de miedo por más que el deseo le pesara y rigiera más que nada.

Estaba ansioso y nervioso de estar a la altura. Inseguro de ser lo suficientemente provocador; de brindarle a su amor el suficiente placer. Y, de pronto, también con un increíble e irracional miedo a solo terminar haciendo algo mal y joderlo todo.

Pero, a pesar de todo aquello; él quería más. Lo quería todo y ya no podía conformarse con menos. No ahora cuando estaba a solo segundos y milímetros de obtenerlo y, con ese justo deseo, Kai permitió que su mente se apagase y su cuerpo le mande.

Con ambas manos Kai apresó las de su hyung antes de tomarlas de manera firme y dirigir cada una a un lado de su cabeza, apenas segundos antes de que le aplastara la boca con un beso devorador... y así, sin pensar siquiera en detenerse, seguir y bajar... y bajar y seguir sin dejar ni por un momento de besar y lamer, de chupar y morder; de apretar y sobar. Y luego, tragar. Sí, tragar. Tragarse de una y sin dudas aquel miembro firme que comenzaba a esparcir un leve sabor acre en su boca. Un sabor extraño pero sumamente atrayente. Un regusto medio amargo y caliente, suave y fuerte; un sabor que sabía sería adictivo para él porque era SUYO.

La fuerte inspiración y el jadeo ahogado como respuesta a aquel osado acto fue todo el permiso y aliento que necesitó para seguir en ello. Besó su punta roma y lamió el exquisito líquido preseminal que escurría debido a su fuerte deseo. Tragó aquel ya demasiado duro tronco hasta la mismísima raíz, teniendo cuidado de no morderle cuando, sin darse cuenta -y por pleno entusiasmo-, él tragó demás y el reflejo nauseoso casi lo llega a ahogar. Se acostumbró rápido y marcó un ritmo rudo que increíblemente le excitaba más de lo que se hubiera creído capaz. Su propio miembro dolía latente mientras se rozaba de vez en cuando contra las suaves sábanas, o muy casualmente contra lo que eran los muslos de su hyung. Quería tocarse, y más aún venirse, pero quería esperar por más. Por el todo.

—Detente... K-Kai... para...

—Nop —murmuró, apenas sacando el largo falo de su boca para hacerlo. La verdad sea dicha, él nunca pensó que su hyung estuviera tan bien dotado... allí. No era exageradamente grande, pero era largo, y terso, y hermoso a sus ojos.

—Huugg... Kai-i... ¡YA! Muév... ughh... Voy a... ¡Muévete!

No. Ni soñarlo. Él lo quería; Kai estaba deseando con ansias el probarlo entero. Y no iba a parar hasta tenerlo. Él nunca pensó que realmente nada remotamente similar a aquello fuera a suceder por lo que ni demente iba a desperdiciar la oportunidad del todo. Y degustar su esencia era parte de eso sin lugar a dudas.

.

Taemin se sentía desfallecer, no podía aguantar tanto placer, no con aquella lujuria de fondo que le hacía querer gruñir cual animal en celo. Quiso detener aquello sin tener realmente un motivo de porqué. Quiso... No importaba lo que quiso, ahora no podía parar, no ahora cuando sentía su bajo vientre contraerse en espasmos rítmicos que le anunciaban que su liberación de tensiones estaba muy próxima. Demasiado próxima... y estaría condenado si iba a irse así, cual puberto en sueño húmedo.

Cambiando drásticamente su pasividad y recelo en dominio y demanda, el 'pequeño' maknae de los brillosos se dejó de solo yacer allí y arremeter en conseguir lo que quería. Después de todo, era su pequeña copia malvada quien había iniciado todo aquello, ¿cierto?

Liberando con velocidad sus manos, él pasó a ponerlas y enredarlas en aquel cabello sedoso, medio tirando, medio acariciando. Manteniéndolos en un férreo control mientras seguidamente los usaba como riendas para dirigir esa boca húmeda y caliente más rápido y más hondo cada vez. No le dio importancia a los pobres ahogos que su donsaeng tuvo cuando sus arremetidas fueron certeramente hacia su campanilla e incluso un poco más allá, y no lo hizo porque aquellos ahogos justamente le provocaron aún más placer, un apriete exquisito y una vibración que le hacía temblar.

Y tampoco era como si el menor se hubiera esforzado mucho en zafar de dicho control.

No, al tan liberal y lanzado exótico le gustó, le encantó sentir como su hyung finalmente rompía su férreo control... por él. Por lo que él le había conseguido hacer.

El mayor podía sentir como el clímax se acercaba rápidamente, sentir como aquellos estremecimientos se iban congregando y acrecentando en su bajo vientre. Sentir como su miembro se hinchaba y endurecía, como palpitaba por su ansiada liberación.

Y pasó.

Fuerte, rápido y abundante, el líquido espeso y blanquecino llegó en potentes chorros calientes a rebozar la boca del menor quien, aunque lo quería, no se lo esperaba, por lo que terminó ahogándose nuevamente aún alrededor del falo pulsante pero sin poder liberarse debido a que las manos seguían ejerciendo un controlado movimiento demandante sobre él. Siguiendo un ritmo a por más.

Sin mucha más opciones al respecto, Kai sorbió y tragó toda la leche que había llenado su boca, obligado incluso a chupar aquello que se le hubo escapado antes y a seguir hasta dejarlo 'limpio' y de nueva cuenta medio duro, listo para más.

—¿Así... así que, lo quieres todo, no Kai? —preguntó el mayor entre jadeos sin esperar respuesta debido a que sus manos aún mantenían a esa rica boca comiendo su pene—. Pues lo tendrás...

Apenas dicho, Taemin despegó la cabeza de su entrepierna en un rápido y fluido movimiento y pasó a girarlos a ambos hasta tener el pecho del menor justo contra el colchón... y a él justo detrás.

—Vaya que te has portado mal, Kai-ah, ¿lo sabes, verdad?

—T-Tae...

—Shh... relájate.

—Tienes... ugg... tienes que prep-prepa...

—No. No bonito, no tengo que hacer nada. No hoy... Te lo mereces por haberlo buscado. Por haberme buscado. Por hacer que mi verga duela de tal forma...

—Pe-pero, hyu... Nnngghh...

El gemido que pasó de ronco a agudo en solo dos notas fue todo el anuncio que hubo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

  • RSS
  • Facebook
  • Twitter
  • FanFiction
  • Amor Yaoi
  • Youtube